La Nostalgia y su Presente
Sergio Meza C., Villa del Cobil, Rengo, Cachapoal, Chile, Sudamérica - 12-01-2007 14:26:28 | Categoria: Personales
Lapso de 1979 a 1986.A Paula Howard Dyson.
Cada cual con la suerte de presencia extensa y duradera que le ha venido al alma como una nubada blanca y difusa.Todos tuvimos esa niña distante y plena, que era la más precisa y perfecta, adonde verse en el suspiro duradero del amor y el anhelo.
Era vallista en su niñez, y un aneurisma cerebral se la llevó en el año de mil novecientos ochenta y seis, mientras tomaba una ducha; y cual Elena, para Salvatore (aunque sin esa correspondencia de su parte), deslumbraba los momentos más simples y cotidianos de mis días de estudio y atletismo. Y con todo aquello, me voy a un día de hace más de dos décadas, en el verano soleado de los entrenamientos en el velódromo de Playa Ancha, y el trote por el litoral, que hacía de su pelo dorado, de su risa y su Palabra, el complemento del horizonte, los rizos del mar y el sonido de las gaviotas. Reventaba el mar, brillaba la arena, y Ariel Aravena, nuestro entrenador, nos esperaba en el velódromo, para desarrollar la rutina del denominado período básico del atleta, para ganar más medallas en el año que comenzaba y terminar siendo los campeones nacionales que quisimos ser y que algunos logramos, con la Palabra del maestro al acecho del gesto técnico preciso y la concentración, para que en el foso o en la pista se desplegara la explosión potente que hiciera en mi caso, de la bala, la jabalina o el disco, la suerte de elegante coreografía de la victoria, que me acompañaría hasta el día de hoy, cuando, conocedor del triunfo y la marca superada, me atengo al patrón de vida austero, del pasado de medallas y explosiones de decenas de metros acometidos, cuando también la jabalina danzaba su vibratoria y vectorial aventura de apuesta y provecho.
Ella era mi sueño más querido, y una vez, entre dibujos y croquis, cuando paseábamos en el incipiente verano de mil novecientos ochenta y cuatro por la plaza-mirador del Museo Baburizza de Valparaíso, le dije, mirando la niebla que subía desde el puerto, que la amaba y que siempre la amaría, pues ella era mi suerte de vida plena, por sobre la cotidiana entrega de casos, cariños correspondidos y menesteres que, sin lugar a Dudas, a todos ha correspondido vivir.
Sonrió suavemente, y con la mayor de las mesuras me hizo entender que mi arrojo al dulce vacío del amor, no tenía arribo en la hierba espesa y fragante de su alma, más, sin la conformidad por cierto, tuve la paz de quien apuesta hacia el camino cierto de la verdad y la entrega. Ella, brillante y humana siguió su rumbo.
Sepa Dios (y así debe ser) por qué avatares del destino murió a los diecinueve años, cuando todos nos amanecíamos preparando la entrega del trabajo de fin de primer semestre, en la facultad de Recreo, Viña del Mar.
La penúltima vez que la vi, vestía de negro riguroso y, más hermosa que nunca, instalaba unos trabajos preliminares en la exposición del taller de segundo año. Tenía sus nuevos amigos y sus cosas, yo los míos y un camino distinto por mi cuenta. Derrochaba talento y carisma, y de alguna manera era un colmo de plenitudes, con sus sutiles defectos por cierto, que se desplegaban por las aulas que compartíamos, primero en el octavo año de básica, y después por dos años en la escuela de arquitectura.
Por cierto que hablábamos frecuentemente y bromeábamos, pero de modo esporádico y concertadamente distante, dados los hechos y mi ya explícita situación.
Me despedí de ella cuando se apagaba su vida, en la Unidad de Tratamientos Intensivos del Hospital Gustavo Fricke. Con mi mano rocé la suya, la misma que nos dejó dibujos y trabajos espléndidos de lucidez e inteligencia, y le dije adiós con todo el amor y la ternura que puede sentir un hombre que se contempla orgulloso ante la mujer de su vida, hasta esos días.
Duerme su cuerpo en el cementerio de inmigrantes de Valparaíso, y alguna vez, hace unos cuatro años atrás, dentro de la soledad de lo que fue siempre mi sentimiento hacia ella, fui a visitarla y estuve conversándole de lo que había sido mi viaje hasta ese día, y que siempre estaría conmigo, pues con su ejemplar vida había sido un norte para mí; especie de niño disperso, errático e impaciente, a la búsqueda de algún grado de su humana aproximación a la perfección, parcelada, en versos y colmos de poesía.
Hoy es mi cumpleaños número cuarenta, y no por nada ha estado ella en mis recuerdos. Cierro los ojos y la veo con perfectos detalles, tal como la vi esa primera vez, cuando sonreía en el puesto atrás del mío en las aulas del Colegio Saint Dominic.
Sus ojos cafés siguen mirando mi alma y acaso la siguen iluminando, no obstante seguir mi rumbo y haber encontrado la plenitud más vasta del amor y la adultez, junto a la que finalmente ha sido mi esposa y la mujer de mi vida.
[Volver a la Página Principal de este Blog]
Comentarios (5) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
Curiosa despues de leer unos comentarios tuyos en Bradanovic.cl, visite tu blog para encontrarme con esta historia que tu tan generosamente compartes. Que lindo escribes!
Comentario de Lilian hace 2 años y 35 meses
-
Lillian: muchas gracias por tus palabras. La verdad es que la historia es la más pura y simple verdad, y me demoré harto en decidirme a publicarla. No suelo desdoblarme de tal manera en aspectos tan personales, pero la ocasión y la intensidad del recuerdo lo ameritó con creces, toda vez que Paula, la muy excepcional Paula Howard, se merecía estas palabras.
Me enorgullezco de haber sido su amigo y compañero de entrenamientos, y me enorgullezco de haberla amado como la amé.Comentario de Smc (Ref. "La Nostalgia y su Presente") hace 2 años y 35 meses
-
Qué bella historia y a la vez que triste.
Siento que cuando escribes desde tus experiencias má vitales, te conectas desde el corazón. Gracias por compartir parte de tu vida.
erikaComentario de erika contreras hace 2 años y 35 meses
-
Le felicito por su blog, es un contenido profundamente academico e interesante. En mi blog le dedico una etiqueta a Chile, espero que no me fusile por lo que escribo ahi.
Hola,
Si crees que lo merezco…..Te propongo un intercambio para los premios 20blogs, tu por mi y yo por ti. No quiero pasar vergüenza, pues mi deseo es darme a conocer. Envíame tu link a manuelmiranda3@gmail.com, si estas de acuerdo.
Mi vínculo es el siguiente:
http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/busqueda/...
Comentario de MANUEL MIRANDA hace 2 años y 35 meses
-
Ërika: Gracias. Siempre es un gusto recibirte por acá.
Manuel:
En relación a lo primero, muchísimas gracias y espero tenerte por acá de nuevo; nunca falta qué leer.
En relación a lo segundo, prefiero que no, pues no es la primera invitación que se me hace al respecto de inflar votaciones, y no me parece justo con mi trabajo; el que a la larga debiera tener su propio reconocimiento; ¿en 100 años?, y qué importa si no es ficticio. Mientras tanto vivo, y busco los diversos lugares donde obtener la variopinta plenitud, que a veces buscamos en un solo lugar.Comentario de Smc (Ref2. "La Nostalgia y su Presente) hace 2 años y 35 meses