El Extraño Alimento
Sergio Meza C., Villa del Cobil, Rengo, Cachapoal, Chile, Sudamérica - 09-11-2006 08:50:10 | Categoria: Comentarios del Autor
[planeo continuo para revelar lugar, momento y empeño]
Pasa que de alguna manera se está a la saga de la corriente mayor de hacia donde van las cosas, lo que distrae del propio rumbo, algo o absolutamente solitario (cada quien con su matiz), de manera tal que tardan años en revertirse los influjos culturales y costumbres adquiridas que separan la esencia personal de la propia tendencia ante la propia disciplina, así como para, más que para diferenciarse, estarse a la vera del río que te lleva y te retrae de una especie de extremadura solitaria.Pero en fin. Estaba conversando con un amigo y colega (Enrique González Pérez-Montt) acerca de “en qué ando metido” estos últimos meses, que no ha sabido de nuevos proyectos particulares en los que ande concentrado, así como para ir distrayendo el bolsillo y la arquitectura de modelos de edificios virtuales.
Pasa que me ha recobrado el llamado literario como no me venía tomando desde hace muchísimos años, con esto de los sitios dedicados al Blogeo, que más que una página en blanco, son como jeringas clavadas en la vena del cerebro y el corazón, que cuales pichones de cardenales te abren la boca y te exigen contenido y contenido del contenido, y trasfondo y búsqueda frenética de cómo hacer para superar cada vez la propia escritura, pero no en estilo sino en forma y fondo y tendencia y actitud y formato y esto y lo otro.
Amigo Enrique: me la he pasado adiestrando la escritura automática para que por sobre lo que las palabras digan, se establezca una suerte de aire y sensación de quien lee más allá del texto y sus partes. Ejemplo; no ir a la plenitud del objeto aludido, sino a la plenitud en sí que el concepto que sostiene al objeto aludido alumbra; no al mar sino al Mareo, no al avión sino a la sensación de volar, así como gatillada por la llave de clave de palabras (una suerte de objeto conceptual parecido a una llave para abrir puertas cuya textura estaría dada por los dientes de letras, sonidos, palabras y lenguaje). Flotar por sobre el contexto, de manera tal que una cierta maestría y habilidad te suelte al marasmo extraño de flotar por una lectura inadvertida cuyo resultado es una vivencia inferida por el texto, no a título de evocación o imaginación, sino a santo de generar abstractos conceptos de vértigo, planeo, tristeza, coraje y cualquier otro término sin materia prevista en su sustrato esencial; no como decir “pelota” o “alicate”, que mal que mal campea por su arquetipo y no se logra retraer del mismo.
No hablo de mantras, no hablo de oraciones; hablo de detonaciones intelectuales y sensitivas abstractas (como bien decía), por supuesto con fines de sentido perceptibles. No seré como Vicente Huidobro que imaginaba por imaginar en muchos casos.
Pues no pretendo hacer cosas sin sentido, sino todo lo contrario, y a título final atrapar el sentido mismo a partir de nuevas Sintaxis y nuevas maneras de poner palabras y fonemas, para campear el vuelo del lector por sobre sus propios sentimientos detonados a modo de nubes innombrables y no identificables, que no se atrapen en el significado; que no se entienda nada para irse por la sensación en sí. En esto la filosofía, y Heidegger y Russell y Tomás de Aquino y Nietzche y Decartes han influido como nunca me hubiera imaginado.
Por eso esto de “Poesía de las Ideas”.
[Volver a la Página Principal de este Blog]
Comentarios (0) - Referencias (0)